COMO TENGO MAYORÍA ABSOLUTA, HAGO LO QUE ME DA LA GANA
Estas son las palabras a las que nos tiene acostumbrado el concejal del PP, Tomás Serrano, cada vez que el Grupo Municipal Socialista presenta una proposición.
Ante la falta de argumentos para negarse a aceptar las proposiciones que, trasladando las peticiones que nos hacen los vecinos del Distrito, desde la oposición le presentamos, el Concejal del PP prefiere basarse en el rodillo para gobernar.
Cuando le preguntamos que por qué ignora las proposiciones que mejorarían la vida de los vecinos, la respuesta es siempre la misma: hasta ahora las hemos ignorado y los vecinos nos votan cada vez más, por lo que entendemos que esta es la política que quieren los vecinos.
La actitud del Concejal del PP de nuestro distrito es sólo una muestra más de la deriva ultra que está llevando al PP, especialmente en Madrid, que le dirige a unas posiciones extremas que se alejan de los principios democráticos por todos aceptados.
La retirada de la palabra al representante de un asociación vecinal en el último pleno del Distrito y su negativa a establecer tiempos que garanticen a las asociaciones su participación efectiva, muestran la actitud despótica y ultramontana del PP.
Los cálculos que hacen son simples: si manteniendo la política de crispación y el no a todo lo que pueda venir desde el PSOE, estamos consiguiendo mayorías absolutas en Madrid, y consolidar nuestro voto para las próximas generales, para qué vamos a cambiar.
La propuesta estrella del PP en educación para las elecciones generales es la eliminación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Evidentemente, el PP no quiere que los vecinos estén informados de los cauces de participación en la vida política y se niega a que nuestros hijos se informen de los principios democráticos. Prefiere tener una población adocenada que, en palabras de un líder del PP, votarán al PP aunque se presente José Luis Moreno.
Es la hora de la movilización de la izquierda. Es la hora de enseñar a estos políticos extremistas que la noche negra de la dictadura ya terminó y que no estamos dispuestos a dejar que vuelva de sus manos. La participación de la izquierda en las elecciones generales es un compromiso ineludible.
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